6 ago. 2013

LAS REPRESENTACIONES DEL XOLOITZCUINTLE.



Por: Raymundo Flores Melo.

Las primeras representaciones conocidas del xoloitzcuintle son las vasijas de uso funerario llamadas “perros de Colima”, figuras de barro cocido, color naranja-rojizo, encontradas en las tumbas de tiro del Occidente de México, cuya carga simbólica está asociada al paso del hombre al inframundo, en alegoría del viaje realizado por el Dios Quetzalcóatl en búsqueda de los huesos de los gigantes para crear al nuevo hombre[1]. Las marcadas arrugas, la visibilidad de la columna vertebral en dichas piezas, han sido algunas de las características tomadas en cuenta para identificarlas con estos perros mesoamericanos.

Quetzalcóatl en su camino al reino de Mictlantecuhtli se transforma en el dios Xólotl para realizar la hazaña y salir airoso de la misma[2]. Xólotl, el dios perro, es el que, según la mitología nahua, se encarga de alimentar a los hombres recién creados[3]. Además es el Dios representante de la fertilidad, de la buena suerte y también día calendárico de buena fortuna para los recién nacidos[4].

Un probable perro pelón es el que aparece en el Códice Madrid formando parte de una ceremonia que en la época colonial fuera descrita por fray Diego de Landa para lo que actualmente es la zona maya de Yucatán[5]. Así mismo en el Códice Florentino (de los informantes de Sahagún), tenemos la ilustración de un perro xoloitzcuintle.

Poco después es elaborada la obra de Francisco Hernández (s. XVI): Historia Natural de la Nueva España[6], en cuyas ilustraciones aparece  un xoloitzcuintle acompañado de otros tipos de perros. Posteriormente se produce un largo lapso de tiempo sin alguna representación. Hasta que esta misma imagen es tomada por Francisco Javier Clavijero (s. XVIII) para su Historia de Antigua de México, en cuyo prólogo deja asentado lo siguiente: “Las figuras de las flores y animales son en la mayor parte copia de las de Hernández[7].

Es durante la segunda mitad del siglo XIX cuando el xoloitzcuintle reaparece formando parte de una caricatura política relativa al Plan de Tuxtepec, de la autoría del grabador José Guadalupe Posada, en la que se ve un ataúd custodiado por cuatro famélicos xoloitzcuintles y, en la primera mitad del siglo XX, con un linóleo (1944) de Gabriel Fernández Ledezma, correspondiente al periodo nacionalista de nuestro país, donde se observa la figura del can frente a una casa tipo rural, ornamentada con plantas como el nopalillo, un plato y un hueso.

En cuanto a la pintura mural, es Diego Rivera el encargado de inmortalizarlo en Palacio Nacional[8] y la Secretaría de Educación Pública, así como en el desaparecido Hotel del Prado[9]. Más tarde Juan O’Gorman haría lo propio en una de las paredes del Castillo de Chapultepec con el mural llamado La Independencia Nacional (1961). 

En la pintura de caballete tenemos, de manera sobresaliente, la realizada por Frida Kahlo[10]. Para la segunda parte del siglo XX, Raúl Anguiano y los oaxaqueños Rufino Tamayo y Francisco Toledo lo toman como un elemento cultural importante en sus pinturas. Anguiano realizando obras inspiradas en su xoloitzcuintle Tajín;  Toledo con su muy particular forma de convertir a los animales en objetos eróticos[11] – entre ellos al xolo - y Tamayo con una serie de perros, algunos de los cuales recuerdan, por sus características, al xoloitzcuintle[12]

También a lo largo del siglo XX encontramos los nombres de varios fotógrafos que, al retratar a artista e intelectuales de la época, han ayudado a preservar la imagen del perro mexicano, entre los que destacan Lola Álvarez Bravo, Gisèle Freund, Guillermo Zamora, Héctor García, Mariana Yampolsky y Graciela Iturbide y muy recientemente, gracias a las fotos encontradas en la Casa Azul de Coyoacán, podemos incluir a la propia Frida Kahlo.

Entre la última década del siglo XX y la primera del siglo XXI un conjunto, cada vez más grande, de artistas plásticos han ocupado al xoloitzcuintle como centro de creación. En la escultura encontramos muy buenos realizadores, uno de los más conocidos es Federico Canessi, cuya obra dedicada al xoloitzcuintle se puede admirar en el Museo Dolores Olmedo Patiño, en La Noria, Xochimilco, D.F. Así mismo, el escultor Sergio Peraza[13] ha creado toda una serie piezas inspiradas en el xolo usando diferentes materiales, además de realizar varios dibujos y ser poseedor, y difusor de la raza xoloitzcuintle; Carol Miller, artista norteamericana, quien  ha dedicado algunas de sus piezas a estos canes. Y claro, los xolos fantásticos de Andrés Medina[14] donde las imágenes estilizadas del perro mexicano se hacen presentes para la admiración de propios y extraños. 

En cuanto a lienzos, tenemos artistas como Gustavo Santos[15], cuya obra retrata fielmente a estos perros tan especiales, expresando las particularidades de cada uno de ellos. Omar Padilla[16] los ha plasmado en varias telas con sabor a comunidad del México rural. Darío Mijangos[17] ha creado un gran número de pinturas donde está retratado, no sólo el perro en sí, si no el amor hacia los xoloitzcuintles que ha tenido a lo largo de su vida.

La conjunción entre la admiración a Frida Kahlo y a varios elementos simbólicos que dan forma a lo nacional, la tenemos en la obra pictórica de David Flores[18]. Sus Fridas acompañadas de perros de Colima renuevan  el sabor mexicano.

Ahora que si queremos ver desde la perspectiva mística e histórica a estos canes, no hay nada mejor que los trabajos de Cuahutlatohuac H. Xochitiotzin[19] pintor oriundo de Tlaxcala, entre cuyos trabajos destaca el mural que hizo para la Federación Canófila Mexicana, llamado  El perro xoloitzcuintle en el México antiguo, así como una serie de cachorros con grabados floridos sobre sus lomos.

En comic también se ha plasmado al xoloitzcuintle. Uno de ellos es Danza de Conquista[20] publicado por la editorial española Norma, donde un xolo-humano es el personaje principal. Esta obra es una trilogía realizada por Raúl Treviño que trata sobre una rebelión antropomorfa para lograr la igualdad de todos los seres en una especie de mundo paralelo, en ella se da vida –en forma de personajes - a la fauna mesoamericana. 

La imagen del xoloitzcuintle también se ha querido comercializar, uno de los productos más acabados, en ese aspecto, es Xico de la autoría de Cristina Pineda; de él podemos encontrar figuras decoradas con múltiples diseños, esculturas, barajas y un comic donde se hace acompañar por el Hijo del Santo, así como chocolates: algunos salidos de un concurso de alta repostería y otro elaborado por  La Corona. En este mismo terreno comercial se encuentra el logo del equipo de futbol Xoloitzcuintles de Tijuana.

Pero ahí no terminan las representaciones que se han hecho del xoloitzcuintle. Jóvenes diseñadores gráficos lo han retomado y convertido en protagonista de su obra. Sus interesantes trabajos se encuentran diseminados en internet. Haciendo un recuento de ellos están: 

Una joven dibujante de Colima que se hace llamar Pinkscooby54[21]. Su trabajo llama mucho la atención ya que los hizo tomando como modelo a los perros de Colima realizados en barro.

Christian Xavier Álvarez Robles[22] es otro caso. Este joven artista de Cozumel, Quintana Roo, ha creado una serie de personajes entre los que se encuentra Xitlo, un xoloitzcuintle. Pero su labor creativa no paró ahí, pues creo también un muñeco del perro xoloitzcuintle.

En otra perspectiva se encuentra Darksilvania[23] quién, a estilo de la serie PoKemon, realiza un xoloitzcuintles a quien nombra Xolombrius Dark/Ghost. Lo mismo hace con el chihuahueño.

El video también ha sido utilizado como medio para representar al xoloitzcuintle. En este rubro existen dos realizaciones independientes: Xolo el perro[24], creado por Noiselab Motion,  perro punk, - descendiente de una dinastía xoloitzcuintle originaria de Colima - que tras escapar del zoológico de Chapultepec donde vivía en cautiverio, se convierte en todo un personaje desafiando la autoridad; y por otro lado, la propuesta de Juan Hernández, quien junto a Cecilia Estrada elaboraron el corto llamado Tepehuani Xoloitzcuintle o Xoloitzcuintle Vencedor[25], donde se pone en realce las vicisitudes que el perro tuvo que pasar para sobrevivir a la conquista española. 

Si bien los xoloitzcuintles lo mismo pueden estar representados al estilo pokemon, ser una escultura o pintura; también los encontramos en un largometraje de dibujos animados, como es el caso de la ópera prima de Carlos Kuri, Héroes Verdaderos (2010), donde uno de estos canes representa a Ahuatzin, mascota de la familia indígena de la cinta. Esta película está ambientada dentro de la lucha por la independencia de México y el conflicto existente entre las diferentes castas de la sociedad novohispana.

Todo lo anterior muestra que la imagen del xoloitzcuintle  tiene un continuo a lo largo de la historia de México y que sigue vigente porque, las y los mexicanos están interesados en él, pues forma parte de su cultura, qué lo sienten como algo propio. ¿Qué más constatación que las recreaciones que se hace de él?

Agosto de 2013.



[1] TENA MARTÍNEZ, Rafael (edit.) Mitos es historias de los antiguos nahuas. Paleografía y traducciones. México, CONACULTA, 2011, pp. 179 y 181
[2] SÉJOURNÉ, Laurette. El Universo de Quetzalcoatl. México, FCE, 2003, pp. 70 y 90
[3] TENA MARTÍNEZ, Rafael. op cit., p. 149 y MENDIETA, Gerónimo de. Historia Eclesiástica Indiana. México, CONACULTA, 1997, p. 182
[4] DURAN, Diego. Historia de las Indias de Nueva España e Islas de la Tierra Firme. México, Porrúa, 1984, p. 230
[5] LANDA, Diego de. Relación de las Cosas de Yucatán. México, Porrúa, 1982, p. 66
[6] Francisco Hernández realiza su viaje al nuevo mundo entre 1571 y 1577, en el que recaba un gran número de información sobre flora y fauna de la América española. Sus obras completas se publican a mediados del siglo XX.
[7] CLAVIJERO, Francisco Javier. Historia Antigua de México. México, Porrúa, 2003, p. XXIII
[9] En dicho hotel se encontraba el mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central (1947-1948).
[11] DEL CONDE, Teresa. Eros se aproxima y es el maestro de Apolo, en Schuessler, Michael K. y Miguel Capistrán (coords.) México se escribe con J. Una historia de la cultura gay. México, Planeta/Temas de hoy, 2010, p. 134
[12] Me refiero a la obra del pintor denominada Animales (1941).
[15] Esta es la galería virtual de pintor Gustavo Santos: http://www.galeriagustavosantos.blogspot.mx/

[16] Se recomienda ver estas dos colecciones donde se encuentran pinturas dedicadas al xoloitzcuintle: http://www.artelista.com/coleccion/2073969848393601-especiales.html y http://www.artelista.com/coleccion/1011775593213539-mexican.html
[17] Aquí se puede ver su obra: http://www.dariomijangos.net/ y además de esta otra dedicada a sus xolos: http://libertadygilberto.blogspot.mx/
[18] En este foro se puede apreciar parte de sus creaciones: http://xoloitzcuintle.creatuforo.com/david-flores-pintor-tema968.html
[19] Aparte del mural de la FCM realizado por el artista, tenemos esta colección de pinturas: http://www.artelista.com/tags/perros-mexico-magico
[20] En el año de 2006, Raúl Treviño, escritor y dibujante mexicano, saca a la luz, bajo el sello editorial Norma, el primer volumen de La danza de la conquista (El imperio), continuándola en 2008 (El encuentro) y 2009 (El despertar).

[24] En este enlace puedes ver del video: http://youtu.be/su3xgrvAT5w
[25] El corto está en: http://youtu.be/ru4iVxMIaFw