27 abr. 2014

NOTAS SOBRE LA CRIANZA SELECTIVA DEL XOLOITZCUINTLE.

Por: Marco Antonio Hernández Escampa-Abarca.

En realidad, toda crianza o cultivo es selectivo desde el momento en que el ser humano elige qué individuos de una especie se reproducirán con algún fin. Todas las plantas y animales domésticos están sujetos a este proceso[1]

Los humanos criamos o cultivamos seres vivos con una meta fija y se van seleccionando las características deseables. Es importante establecer que más que "correctas o incorrectas" se debería hablar de "deseables o no deseables" ya que en realidad dependen del fin buscado. Por ejemplo entre las vacas, según el caso, se preferirá criar a las que producen más leche o bien a las que sean más masivas y produzcan mayor cantidad de carne. Una característica no es mejor que la otra, sino que será más o menos deseable según deseemos lácteos o cárnicos.

El proceso de selección actualmente se realiza con técnicas sofisticadas siguiendo preceptos científicos. De hecho, la zootecnia consiste justamente en optimizar el desarrollo de las poblaciones animales domésticas, mientras que la agronomía y la horticultura se encargan de los vegetales. Pero en el pasado se hicieron grandes selecciones siguiendo métodos empíricos. El maíz comenzó siendo un pasto poco productivo y ahora, tras siglos de selección, cada planta produce cientos y cientos de granos cada una.

Muchos aficionados al xoloitzcuintle y a los perros en general no se conciben como criadores selectivos cuando reproducen a sus perros. Sin embargo lo son puesto que el simple hecho de escoger a la pareja implica que deseamos obtener características dadas. Así sea de manera empírica, siempre hay una selección, que puede ser tan simple como decir: cruzo a mi xolo con otro xolo porque quiero tener más xolos (eso ya es una meta deseable), lo cual no sucedería si cruzamos con un perro que no sea xoloitzcuintle, ya que entonces se obtienen mestizos (meta indeseable). 

En realidad cuando la gente busca pareja para sus perros se fija en muchísimas características a la vez: “Escogí a este porque me gustó tal o cual característica”, así sea “la carita”, “el carácter”, “el copete”, “el color” etcétera.

Desde una perspectiva más formal, la norma racial establece las características deseables y la meta es producir perros lo más cercano posible a dichas normas. Por lo tanto es importante leerlo y conocerlo para que todos podamos producir cachorros cada vez más deseables. Los grandes criadores es lo único que hacen: seguir las normas lo más posible. El documento denominado estándar o norma racial define las características ideales de dicha raza[2]

Estas normas las emiten las instituciones canófilas del país de origen de la raza, en este caso la Federación Canófila Mexicana (FCM), y se avalan por la Federación Cinológica Internacional (FCI). El estándar se emite o debería emitirse, tras un estudio profundo sobre la raza. Los criadores selectivos estudian el estándar y comparan las características de sus ejemplares con dicha norma. En cada camada, eligen aquellos ejemplares más próximos a dicho ideal escrito para reproducirlos y de esta manera obtener una siguiente generación, con la idea de apegarse cada vez más a la meta planteada. 

Las exposiciones caninas son concursos en los cuales se presentan los ejemplares producto de esta crianza selectiva y las evaluaciones o puntuaciones se relacionan con la proximidad de cada ejemplar a dicho estándar. Es decir que los perros con las características más deseables se transforman en campeones y esta certificación es la que justifica la reproducción en la siguiente generación. 

Además, un criador debe monitorear y conocer a detalle las enfermedades hereditarias y llevar un registro de las mismas. Sólo los ejemplares sanos deben reproducirse.

De manera similar, es importante conocer las llamadas faltas eliminatorias. Estas son características que contradicen la esencia de una raza al extremo tal que es importante no incluirlas y tratar de evitarlas. La eliminación se refiere a la reproducción, no a la dignidad ni importancia de un perro dado. 

Un ejemplar con una falta descalificatoria no vale menos ni es menos importante en términos sociales o afectivos, pero sí es altamente recomendable no repetir su herencia en futuras generaciones. Faltas descalificatorias incluyen orejas caídas, mordida incorrecta, entre muchas más. 

El anterior es un punto delicado porque el afecto que une a los perros con las personas es muy fuerte. Si alguien tiene un perro con una falta eliminatoria, la persona tiende a ignorarlo y protege más al perro e incluso argumenta a favor de su reproducción (o la realiza). Generalmente el argumento es el no estar interesado(a) en la canofilia. Cuando esto sucede, lo único que se obtiene es una alta incidencia de cachorros que de nuevo portan la falta descalificatoria y por lo tanto, lejos de ayudar a la raza, se disminuye la calidad promedio de la misma. 

Tal vez otros ejemplos pueda ilustrar mejor este punto. Si necesitamos caballos de carreras y de pronto entre ellos nace uno que no puede correr a alta velocidades por alguna característica, entonces ese potro puede ser un caballo muy bonito y tierno e incluso puede tener una vida feliz y ser útil en muchas tareas, pero no tiene caso seguir pensando en él como un velocista. Reproducirlo ya no producirá más caballos de carreras. 

Imagínense qué hubiera pasado si los ancestros hubieran dicho: estas plantas de maíz son muy lindas, no sé, por el color del grano, aunque dan pocas semillas. Plantémoslas en vez de preferir las que dan muchos granos.

El xoloitzcuintle se puede definir como un perro de tipo primitivo y tropical. A partir de esta concepción, las orejas erectas y el pelaje corto se constituyen en metas deseables, junto a muchas otras variables descritas en el estándar. En beneficio de la raza en su conjunto, resulta importante reflexionar acerca de la pertinencia de cada perro al momento de decidir su reproducción o limitarla. 

Existen muchos xoloitzcuintles típicos, registrados o no, suficientes para generar nuevas generaciones sin la necesidad de fortalecer características que no se consideran deseables en esta raza.



[1] Para mayor información, véase “El xoloitzcuintle y la norma racial” en Sobre etnozoología urbana: los colores del xoloitzcuintle, tesis doctoral de Marco Antonio Escampa-Abarca, la cual puede ser consultada en la siguiente liga: http://issuu.com/marhea62/docs/sobre_etnozoolog__a_urbana_los_colo

[2] El estándar puede ser consultado en: http://es.scribd.com/doc/220551819/234g05-es , así como en la página oficial de la FCI: http://www.fci.be/