7 may. 2014

¡QUÉ PASÓ! ¿Y DÓNDE ESTÁN LOS PELUDOS?



Por: Raymundo Flores Melo.


Después de la especializa de xoloitzcuintle, celebrada el pasado sábado 26 de abril de 2014 en el campo del Ajusco de la Federación Canófila Mexicana (FCM), se transmitió un mensaje que lleva implícito un intento de descalificar el esfuerzo que algunos xoleros realizan a favor del xoloitzcuintle con pelo. ¿Dónde están los peludos? Fue la pregunta.

Efectivamente, la presencia de xolos con pelo en dicho evento fue poca, reducida a un par de ejemplares, Machete Francis Allys y Amarelo de Faisán, propiedad de Gabriel Mestre y Francisco Alberto Campos, respectivamente, sin embargo, se trasluce dolo en la formulación de la interrogante.

Cómo se atreven a preguntar por xoloitzcuintles peludos, si los últimos dos estándares y avisos oficiales imponen restricciones como el escribir en sus registros “no aptos para la reproducción”, o bien, la obligatoriedad de estudios de ADN cuando el criador presenta cachorros xoloitzcuintles con pelo. Cuando se reduce el color aceptado en el pelaje, dejando fuera patrones que han estado presentes en la crianza de la raza y han dado buenos resultados. Cuando se pide a los peludos varias generaciones para poder ser usados en reproducción. O bien, cuando se deja pasar largo tiempo para aprobar los nuevos parámetros que proporcionen las características deseables en la variedad con pelo, sembrando así incertidumbre en los interesados.

¿Se quiere que en cuatro meses los criadores mexicanos estén preparados para presentar ejemplares de buena calidad apegados al documento emitido por la FCI en enero de 2014?

Los xolos peludos están, una buena parte muertos por su falta de valor comercial, sacrificados por algunos sujetos faltos de ética; y, cuando bien les va, regalados, pululando por allí, anónimos sin el mismo reconocimiento que sus hermanos pelones y claro, sin registro. Los menos, en casa de personas y criadores que reconocen su valía como parte de la raza. De estos xoloitzcuintles con pelo pocos están inscritos ante la instancia correspondiente.

Para que exista una mayor presencia de xolos con pelo hace falta tiempo e inversión para el registro. Hace falta tiempo para que los criadores hagan la selección de ejemplares y estos puedan ajustarse a la los nuevos requerimientos, así mismo, es necesario un cambio de mentalidad en los encargados de regir los destinos de los canes mexicanos.

Es decir, la ausencia de xolos con pelo se debe a las limitaciones generadas por la propia FCM, no a falta de entusiasmo o compromiso por parte de los  criadores. Todavía deberá pasar algún tiempo para que se presenten en pistas xoloitzcuintles con pelo dentro del nuevo estándar, y en este sentido vuelve hacerse la misma pregunta. ¿Dónde están los peludos?: Descalificados sin sentido.

Mayo de 2014.