29 abr. 2014

ÁCAROS DE LA COSECHA: CAUSAS Y TRATAMIENTO.




Por: Luis Tovar Schoener

Una de las causas frecuentes de dermatitis en los xoloitzcuintles (y en otros perros y en gatos, pero el xolo es particularmente sensible por no tener pelo protector) son los ácaros trombicúlidos. Se trata de una familia de ácaros (Trombiculidae) conocidos vulgarmente como ácaros de la cosecha, ácaros rojos o tlazahuate (del náhuatl tlalzáhuatl: "sarna de la tierra")[1].

¿Por qué tiene mi perro tanta comezón?
A partir de abril una gran cantidad de dueños de perros podría encontrar que su mascota tiene más comezón de lo habitual. Esto suele deberse a los ácaros de la cosecha, que son particularmente activos durante el cambio de temporada.

¿Qué es un ácaro de la cosecha?
En su etapa de larva de seis patas, se alimentan de animales de sangre caliente, pululando como una infestación. Son sólo un problema en esta etapa, pero pueden causar molestias considerables a su perro y pueden ser reconocidos como polvo rojo en el pelo de su perro.

¿Cómo causa comezón al perro?
La comezón por los ácaros de la cosecha se debe a la forma de alimentación de las larvas. Los ácaros inyectan una enzima digestiva en la piel del perro. Esta licua la piel de la que se alimentan los ácaros, y por lo general la alimentación dura unos 2-3 días antes de caer éstos al suelo, aumentando en 3-4 veces su tamaño.

¿De dónde provienen de los ácaros de la cosecha?
Por lo general en el follaje denso, como pasto largo, arbustos y plantas y son más activos durante el día, en condiciones secas y soleadas. Sin embargo por lo general están confinados en áreas pequeñas. Para evitar los ácaros es recomendable pasear a su perro por la mañana y permanecer fuera de la hierba alta.

¿Cuándo se detiene a mi perro picazón?
Suelen atacar a su perro en las partes en donde hay poco pelo y un mejor acceso a la piel. Si su perro está atacado de ácaros, la picazón suele comenzar unas horas después de la infestación, y se prolonga durante varias semanas aunque los ácaros desaparecen a los 2-3 días.

En unos pocos casos rascarse, frotarse y morder puede conducir a la pérdida de pelo o caspa. Si la piel se daña el perro también está en riesgo de infecciones bacterianas. El daño hecho por ácaros puede ser exacerbado por las reacciones alérgicas a los medicamentos usados contra el problema.

Soluciones:
Evitar las zonas infestadas (generalmente pasto largo), enjuagar bien las partes del perro que tocan el pasto.

Ponerles a los canes un repelente de insectos en las partes expuestas, y lavarlos regresando del paseo (a partir de abril y hasta el invierno).

Si se acude a estas zonas, lavarlos cuanto antes con agua y trapo, de las patas y pecho. Si comienzan (fueron picados) lo mismo lavarlos cuanto antes para quitar las larvas y luego usar una crema de corticosteroide local (baja concentración) para cortar la reacción.


 Nota: el texto original apareció en el grupo de FB: Xoloitzcuintle - science and medicine - ciencia y medicina.

27 abr. 2014

NOTAS SOBRE LA CRIANZA SELECTIVA DEL XOLOITZCUINTLE.

Por: Marco Antonio Hernández Escampa-Abarca.

En realidad, toda crianza o cultivo es selectivo desde el momento en que el ser humano elige qué individuos de una especie se reproducirán con algún fin. Todas las plantas y animales domésticos están sujetos a este proceso[1]

Los humanos criamos o cultivamos seres vivos con una meta fija y se van seleccionando las características deseables. Es importante establecer que más que "correctas o incorrectas" se debería hablar de "deseables o no deseables" ya que en realidad dependen del fin buscado. Por ejemplo entre las vacas, según el caso, se preferirá criar a las que producen más leche o bien a las que sean más masivas y produzcan mayor cantidad de carne. Una característica no es mejor que la otra, sino que será más o menos deseable según deseemos lácteos o cárnicos.

El proceso de selección actualmente se realiza con técnicas sofisticadas siguiendo preceptos científicos. De hecho, la zootecnia consiste justamente en optimizar el desarrollo de las poblaciones animales domésticas, mientras que la agronomía y la horticultura se encargan de los vegetales. Pero en el pasado se hicieron grandes selecciones siguiendo métodos empíricos. El maíz comenzó siendo un pasto poco productivo y ahora, tras siglos de selección, cada planta produce cientos y cientos de granos cada una.

Muchos aficionados al xoloitzcuintle y a los perros en general no se conciben como criadores selectivos cuando reproducen a sus perros. Sin embargo lo son puesto que el simple hecho de escoger a la pareja implica que deseamos obtener características dadas. Así sea de manera empírica, siempre hay una selección, que puede ser tan simple como decir: cruzo a mi xolo con otro xolo porque quiero tener más xolos (eso ya es una meta deseable), lo cual no sucedería si cruzamos con un perro que no sea xoloitzcuintle, ya que entonces se obtienen mestizos (meta indeseable). 

En realidad cuando la gente busca pareja para sus perros se fija en muchísimas características a la vez: “Escogí a este porque me gustó tal o cual característica”, así sea “la carita”, “el carácter”, “el copete”, “el color” etcétera.

Desde una perspectiva más formal, la norma racial establece las características deseables y la meta es producir perros lo más cercano posible a dichas normas. Por lo tanto es importante leerlo y conocerlo para que todos podamos producir cachorros cada vez más deseables. Los grandes criadores es lo único que hacen: seguir las normas lo más posible. El documento denominado estándar o norma racial define las características ideales de dicha raza[2]

Estas normas las emiten las instituciones canófilas del país de origen de la raza, en este caso la Federación Canófila Mexicana (FCM), y se avalan por la Federación Cinológica Internacional (FCI). El estándar se emite o debería emitirse, tras un estudio profundo sobre la raza. Los criadores selectivos estudian el estándar y comparan las características de sus ejemplares con dicha norma. En cada camada, eligen aquellos ejemplares más próximos a dicho ideal escrito para reproducirlos y de esta manera obtener una siguiente generación, con la idea de apegarse cada vez más a la meta planteada. 

Las exposiciones caninas son concursos en los cuales se presentan los ejemplares producto de esta crianza selectiva y las evaluaciones o puntuaciones se relacionan con la proximidad de cada ejemplar a dicho estándar. Es decir que los perros con las características más deseables se transforman en campeones y esta certificación es la que justifica la reproducción en la siguiente generación. 

Además, un criador debe monitorear y conocer a detalle las enfermedades hereditarias y llevar un registro de las mismas. Sólo los ejemplares sanos deben reproducirse.

De manera similar, es importante conocer las llamadas faltas eliminatorias. Estas son características que contradicen la esencia de una raza al extremo tal que es importante no incluirlas y tratar de evitarlas. La eliminación se refiere a la reproducción, no a la dignidad ni importancia de un perro dado. 

Un ejemplar con una falta descalificatoria no vale menos ni es menos importante en términos sociales o afectivos, pero sí es altamente recomendable no repetir su herencia en futuras generaciones. Faltas descalificatorias incluyen orejas caídas, mordida incorrecta, entre muchas más. 

El anterior es un punto delicado porque el afecto que une a los perros con las personas es muy fuerte. Si alguien tiene un perro con una falta eliminatoria, la persona tiende a ignorarlo y protege más al perro e incluso argumenta a favor de su reproducción (o la realiza). Generalmente el argumento es el no estar interesado(a) en la canofilia. Cuando esto sucede, lo único que se obtiene es una alta incidencia de cachorros que de nuevo portan la falta descalificatoria y por lo tanto, lejos de ayudar a la raza, se disminuye la calidad promedio de la misma. 

Tal vez otros ejemplos pueda ilustrar mejor este punto. Si necesitamos caballos de carreras y de pronto entre ellos nace uno que no puede correr a alta velocidades por alguna característica, entonces ese potro puede ser un caballo muy bonito y tierno e incluso puede tener una vida feliz y ser útil en muchas tareas, pero no tiene caso seguir pensando en él como un velocista. Reproducirlo ya no producirá más caballos de carreras. 

Imagínense qué hubiera pasado si los ancestros hubieran dicho: estas plantas de maíz son muy lindas, no sé, por el color del grano, aunque dan pocas semillas. Plantémoslas en vez de preferir las que dan muchos granos.

El xoloitzcuintle se puede definir como un perro de tipo primitivo y tropical. A partir de esta concepción, las orejas erectas y el pelaje corto se constituyen en metas deseables, junto a muchas otras variables descritas en el estándar. En beneficio de la raza en su conjunto, resulta importante reflexionar acerca de la pertinencia de cada perro al momento de decidir su reproducción o limitarla. 

Existen muchos xoloitzcuintles típicos, registrados o no, suficientes para generar nuevas generaciones sin la necesidad de fortalecer características que no se consideran deseables en esta raza.



[1] Para mayor información, véase “El xoloitzcuintle y la norma racial” en Sobre etnozoología urbana: los colores del xoloitzcuintle, tesis doctoral de Marco Antonio Escampa-Abarca, la cual puede ser consultada en la siguiente liga: http://issuu.com/marhea62/docs/sobre_etnozoolog__a_urbana_los_colo

[2] El estándar puede ser consultado en: http://es.scribd.com/doc/220551819/234g05-es , así como en la página oficial de la FCI: http://www.fci.be/

22 abr. 2014

¡VAYA INAUGURACIÓN PARA UNA PENSIÓN DE PERROS!

LOS PRIMEROS XOLOITZCUINTLES EN LA CIUDAD DE MÉXICO. 

Hace unos días tuve en mis manos el libro El Maravilloso Mundo de la Clínica Veterinaria de la Dra. Irene Joyce Blank Hamer, en su capítulo V que titula “Se inaugura la pensión”, narra con emoción un pasaje en donde por un lado se siente muy contenta porque la construcción de las instalaciones de su pensión se terminaron y como sus primeros pensionados fueron los xoloitzcuintles que Norman P. Wright trajo de la región del Balsas, es un pasaje poco conocido en la historia de la raza Xoloitzcuintle y me permito transcribir algunas líneas:

“… Se oyó el timbre, los perros fueron a ladrar y apareció Jacinta, la cocinera, para informarme que un señor quería verme. Así fui a la puerta del enorme y maravilloso zaguán (cuatro veces centenario) y al abrir me encontré con un hombre obviamente extranjero tan alto que tuvo que inclinar la cabeza para entrar, lo que nunca antes ni después aconteció. Sin más, me pidió ver la pensión, la examinó cuidadosamente y me dijo “Sí, está bien, la quiero reservar toda para mi exclusivo uso” y diciendo esto saca su cartera y me entrega un fajo de billetes; “Es para reservarla, después hacemos cuentas”, salió por el zaguán y de despedida me dijo: “Vos a llenarla con perros Xoloitzcuintli el domingo, que voy a cazar en Guerrero”, sin más se subió a un coche y desapareció, dejándome con la idea que quizá el episodio era un sueño y pronto despertaría.

Llegó el domingo y pasaron las horas sin tener noticias del misterioso sr. Wright; no sabía donde localizarlo y pensé que quizá estaba loco y que tenía que regresarle el dinero. Su acento era de un caballero inglés, al igual que su pelo castaño, además su saco que los ingleses siempre reforzaban de los codos con piel, por lo que más tranquila por el análisis que había hecho, pensé en hablar a la embajada de la Gran Bretaña al día siguiente e informarles lo que había pasado.

Me sacaron de mis pensamientos el timbre y los perros que ladraban. Pasaban de las once de la noche y Jacinta ya se había retirado. Fui a la puerta y ahí estaba el sr. Wright acompañado de un chofer que se bajó de un pick up y un jeep ¡llenos de xoloitzcuintlis!

De inmediato el sr. Wright le indicó al chofer que le ayudara a bajar los perros e introducirlos en la pensión. El chofer obedeció mientras el caballero inglés seleccionaba que perros iban a estar en que perrera; una hora después, todos los “xolos” ya estaban en sus respectivas perreras, y concluido esto me dijo que estarían conmigo hasta que estuvieran saludables y los pudiera regalar a gente que amaba la raza.

Estuvieron varios meses conmigo antes de estar saludable, bellos y amigables, ya que al llegar estaban cubiertos de garrapatas (el que menos tenía eran 80), en estado avanzado desnutrición severa, con la piel seca, sin brillo, de aspecto sin vida. Pero una vez que estaban como perros de exposición se los llevó para regalarlos.

En esos meses, los había desparasitado, vacunado y a base de ponerles aceite en la piel ya sin garrapatas y con una muy buena y adecuada nutrición, había logrado que su piel estuviera con vida y suave al tacto.

El benefactor de los “xolos” era un antropólogo famoso que había escrito un maravilloso libro “El enigma del Xoloitzcuintli” en que prueba que el “xolo” es nativo de México y no traído de China a los puertos de Acapulco y Mazatlán como afirmaban científicos mexicanos y hasta la entonces Asociación Canina Mexicana, confirmaba había visto y estudiado a los perros pelones en Cuba, Perú, Argentina, y en África, en el Congo y Etiopía.

Los perros pelones o Canis africanus eran su especialidad y hasta su obsesión, por lo que fue llamado por el Instituto de Antropología a ayudar a su estudio. Los perros de pensión traídos del estado de Guerrero, precisamente de Arcelia, Poliutla, Teloloapan e Iguala fueron regalados a personas que vivían en Las Lomas y Teotihuacán, A varios de ellos los vi después ya como pacientes míos.

Mi primer contacto con un Xoloitzcuintli, fue en una exposición de perros en Puebla, tenía yo diez años y al ver y tocar la piel del único ejemplar de la exposición, horrorizada le dije a mi madre: “me siento enferma, nunca pensé ver un perro tan feo como ese perro sin pelo”.

Recibí una regañada “no te sientas tan mexicana hasta que leas, conozcas y admires al Xoloitzcuintli, es una parte importante de la historia de México”. Trece años después lloré cuando mis xolos salieron de la pensión.

Le agradezco a Norman Wright el privilegio de haber tenido contacto tan cercano a nuestra raza mexicana. El sr. Wright años después se fue a Australia a estudiar los animales de aquella región y allá murió”.

¡Vaya inauguración para una pensión de perros!

Párrafo introductorio y transcripción: Fco. Alberto Campos Montes.

12 abr. 2014

TENGO CORAZÓN XOLERO.



Por: Raymundo Flores Melo.

La palabra xolo es apócope de xoloitzcuintle y sirve para referirse de manera cariñosa a estos  perros. Como el mexicanos es dado al uso de diminutivos, se emplean de manera cotidiana las expresiones xolito o xolita para hablar de los cachorros de una camada o del perro consentido de la familia.

La compenetración de las personas con esta raza a llegado al grado de que, los criadores, poseedores y admiradores del xoloitzcuintle, se han denominado xoleros. A los xoleros los une el gusto por este tipo de perros, cuyo origen se remonta al pasado prehispánico de nuestro país. Hoy día pueden encontrarse xoleros en diversas partes del mundo como La Federación Rusa, Italia, Francia y los Estados Unidos de América, por mencionar algunos ejemplos.

De las palabras que hacen alusión al xolo, han surgido, debido al ingenio de varios mexicanos una serie de frases donde el xoloitzcuintle juega un importante papel.

Se han modificado refranes populares, frases célebres, letras de canciones para dar lugar a una serie de expresiones que se aúnan a sentencias que hablan sobre la convivencia con estos ejemplares o reflejan el cariño que se les tiene. También están aquellas que tratan de reivindicar la dualidad y el valor de los xolos con pelo.

Todo ello ha dado como resultado, en el grupo XOLODual de Facebook, varias frases pequeñas en torno al xoloitzcuintle, mismas que irán aumentando a lo largo del tiempo gracias a la colaboración de la comunidad xolera. A continuación unos ejemplos:

Xolo sé que no sé nada.

I love xoloitzcuintle (Yo te quiero xoloitzcuintle).

Más vale xolo que mal acompañado.

El respeto al xolo ajeno es la paz.

Xolito y sin compromiso.

Xoleros de mundo uníos.

Xolitos tu y yo, piénsalo.

Xolito pero contento.

Xolito, Xolito, Xolito mío. Pedazo de cielo que Dios me dio.

Todos los colores son xolo.

Xolito con pelo, xolo pelón, yo los quiero con todo el corazón.

Tanto vale, vale tanto, xolo peludo como desnudo.

Pelón o peludo. ¡Xoloitzcuintle soy!

Perro pelón, xolo peludo, eres del Balsas, te lo aseguro.

Amor puro sin igual, sólo con la raza dual.

Xolitos venimos. Xolos nos vamos.

¡Xolo contigo!
Tener un xolo es un tesoro.

¡Xolo pa' ti!

No es moda, el xolo es cultura.

Xolito puedo.

¡Xolo por hoy!

Xolito y mi alma.

Yo soy xolero.

Xolo nosotros.

Xolo yo.

Xolito en casa.

El xolo es cultura.

Xolo tu puedes.

Xolo tu, xolo yo, xolitos los dos.

Xolo tengo amor.

Xolo es amor.

Un xolo, dos xolos, tres xolos... Ser xolero es una adicción.

Nunca estamos xolos con un xolo.

Xolo... Un amigo fiel.

Con X de xolo.

Xolo tu sabes muy bien quien soy.

Xolo quiero verte contento.

Después de tener un xolo, uno no vuelve a ser el mismo.

Xolo él y yo

Ando xoleando.

Los xolos: Aquellos perros que van desnudos por la vida.

Xoloitzcuintle: Patrimonio cultural de todos los mexicanos.

E incluso se hizo un pequeña adivinanza:

De Tijuana no es,
del Balsas quizá...
Con y si peló es.
Encarna la dualidad.

Saludos xoleros, como dijera, nuestra amiga, Rosario Cabrera Vera.