4 oct. 2015

OSO, UN XOLOITZCUINTE CON PELO.

Por: Raymundo Flores Melo

Tenemos poca información sobre el xoloitzcuintle con pelo durante la mayor parte del siglo XX, la existente gira en torno al sacrificio de cachorros recién nacidos como práctica generalizada. Sin embargo hay una noticia que habla de su salvaguarda y de lo que, de manera probable, fue el primer criadero de xoloitzcuintles en México.

La historia nos la cuenta, en sus memorias, Eduardo de Río García, mejor conocido como Rius, uno de los moneros políticos más conocidos y reconocidos de México. En ella se entrelazan  varios personajes de la cultura nacional.

Emma Hurtado llega a la vida de la pareja Rivera-Kahlo allá por el año de 1947 y se dedica a promover la obra pictórica del muralista. A Frida no le es simpática por la gran confianza que Diego le deposita, al grado que llega a referirse a ella como la hurtadora[1].  Mote que quizá presagiaba lo que iba a ocurrir después de la muerte de la pintora: la señora Emma, de ser una especie de asistente personal, se convierte en la esposa del muralista en 1955.

Eduardo del Río se casó - en el año 1966[2] - en primeras nupcias, con Rosita Dobleú, quien era ahijada de Emma Hurtado[3], gracias a esta cercanía familiar, el dibujante tuvo la oportunidad de poseer uno de los xolo del pintor.

en ese lejano entonces teníamos un perro degenerado de ixcuintli que nos había obsequiado doña Emma Hurtado (la última esposa de Diego Rivera), producto de la cruza que de vez en vez hacían en el criadero de perritos xoloixcuintlis que había fundado Diego para perpetuar la raza de aquellos preciosos perros aztecas. El Oso , pues, era un xolo con pelos, muy listo y muy querendón…[4]

De lo anterior se desprende, en primer lugar, la existencia de un criadero auspiciado por Diego Rivera y continuado por la señora Hurtado, así como la preocupación o necesidad de encontrar hogar para los cachorros nacidos con pelo que, como lo menciona Rius, eran considerados degenerados en su raza según las ideas de la época.

Recordemos que en 1960 sale a la luz la obra del coronel británico Norman Pelham Wright, El enigma del xoloitzcuintle, cuyo contenido – ya superado en la actualidad - empiezan a permear en el ámbito canófilo. En sus postulados sostiene que las camadas mixtas son resultado de siglos de cruzas entre perros pelones y perros callejeros, que la presencia de peludos son “saltos hacia atrás” en la calidad de la raza, y que una buena crianza daría como resultado camadas sin ejemplares con pelo. Por lo tanto, según el pensar del coronel Wright, cuando se haya purificado la raza ya no habrá camadas mixtas[5], afirmación equivocada y falta de sustento.

Desgraciadamente, pese a  los avances científicos en materia genética que desmienten esas ideas, todavía hay gente que sigue sosteniendo las aseveraciones equivocas del coronel  y sus prácticas sacrificiales, desdeñando la utilidad reproductiva de los ejemplares peludos y, claro está, también dejando de lado lo listo y querendones que son estos xoloitzcuintles.


04 de Octubre de 2015, día de San Francisco de Asís.


[1] SÁNCHEZ SORONDO, Gabriel. Diego Rivera y Frida Kahlo. El amor entre el elefante y la paloma. México, L.D.Books, 2015, p. 139
[2] RIUS. Mis confusiones. Memorias desmemoriadas. México, Grijalbo, 2014, p.189
[3] Ibíd p. 52
[4] Ibíd. pp. 289-290
[5] VALADEZ AZÚA, Raúl y Gabriel Mestre Arrioja. Historia del xoloitzcuintle en México. México, UNAM-IIA-MDOP-Cámara de Diputados, 1999, p. 38