20 dic 2013

FOTOGRAFÍAS DE DIEGO RIVERA CON XOLOITZCUINTLES.

Por: Raymundo Flores Melo.

A lo largo de la participación en el Foro Tepeuani Xoloitzcuintle y después en el grupo XOLODual - en Facebook -, se hizo posible la compilación  de varias fotografías del muralista mexicano Diego Rivera, imágenes donde es acompañado de perros xoloitzcuintles, algunas de  ellas fueron halladas en la red, otras más en libros. Las fotos fueron tomadas en el jardín de la  Casa Azul de Coyoacán, así como en el Anahuacalli.

La más conocida, sin duda, fue la que sirvió de portada a uno de los primeros libros dedicados al xolo: El Xoloitzcuintle en la historia de México publicado por el Museo Dolores Olmedo Patiño, en el año de 1997, tomada por Guillermo Zamora, a la que se ha denominado Diego Rivera y sus Xoloitzcuintles.

Otras más se dieron a conocer a partir de la apertura del archivo del Museo Frida Kahlo y que forman parte del libro Frida Kahlo. Sus fotos, trabajo editado por Pablo Ortiz Monasterio en el año de 2010.

No cabe duda que, con el transcurrir del tiempo, irán apareciendo más imágenes igual de interesantes como las que se muestran a continuación.

 Diego Rivera con sombrero sosteniendo un perro, 194-?
Foto: Guillermo Zamora.

 Diego Rivera y sus xoloitzcuintles, 1955
Foto: Guillermo Zamora.


Diego Rivera con un xoloitzcuintle.


 Diego Rivera en los jardines de la Casa Azul.


Diego Rivera en la Casa Azul, Coyoacán, Cd. de México.


 "Perro de Colima" de la colección de Diego Rivera.


Trabajadores del Anahuacalli sosteniendo a cuatro xoloitzcuintles.
  


 Diego Rivera con xoloitzcuintle.


 Diego Rivera con un xoloitzcuintle en el Anahuacalli.


 
Diego, Frida y un xoloitzcuintle.


 Diego Rivera con el Señor Xólotl.







30 nov 2013

EL DIARIO DE FRIDA KAHLO.


Estas son las imágenes de xoloitzcuintles y otros perros presentes en El diario de Frida Kahlo: Un íntimo autorretrato.

DANZA AL SOL


PERROS JUGANDO CON  HILO


PERRO


SEÑOR XÓLOTL


LA SEÑORITA CAPULINA


LA CAPULINA
2DA. HOJA



KAHLO CALDERÓN, Frida.  El diario de Frida Kahlo: Un íntimo autorretrato
México, La  Vaca Independiente, 1995,  296 pp.

24 nov 2013

XOLOS Y PERROS EN EL DIARIO DE FRIDA KAHLO.



Por: Raymundo Flores Melo

El diario de Frida Kahlo: Un íntimo autorretrato[1] es el nombre con el que se ha bautizado a este cuaderno con pinturas, dibujos y documentos de la autoría de Frida Kahlo. En él, la artista, plasma sus gustos, emociones: sus sentires a lo largo de sus últimos diez años de vida (1944-1954). 

El contenido pictográfico lo hace singular, así como varias cartas dirigidas a Diego Rivera y las pequeñas anotaciones y poemas. Aunado a ello, encontramos varias hojas del diario dedicadas a los perros, en especial al xoloitzcuintle, tipo de can a quien la pareja Rivera-Kahlo tenía en alta estima por ser una herencia del México prehispánico.

Así tenemos, en una colorida lámina, llamada Danza al Sol  - donde abundan los tonos ocres rojizos, amarillentos y anaranjado- a dos xoloitzcuintles alrededor de los cuales bailan figuras antropomorfas con cabezas perrunas, a manera de un rito propiciatorio de fertilidad, donde las mamas de una perra recién parida parecen subrayar dicha finalidad. ¿El color de la xoloitzcuintle representada tiene que ver con la tradición mesoamericana, de que un perro bermejo es el encargado de pasar a los muertos al otro lado del río para poder llegar al Mictlán? ¿La ilustración representa la dualidad vida-muerte?

Luego está un dibujo, donde  los trazos de crayones, color violeta, morado, amarillo y naranja, aunados a motivos florales y vegetales, reflejan el estado de ánimo de la pintora, se presentan dos pequeños perros bermejos jugando con una serie de hilos que recorren la totalidad de la escena envolviendo a los cachorros y a dos madejas que parecen ser el origen del entramado.

De igual forma encontramos un boceto que, al parecer, en un primer momento, iba a representar a la misma Frida Kahlo, al que fueron agregadas  abundantes y espesas barbas. Frente a él-ella tenemos a un perro que semeja a un xoloitzcuintle que parece estar atado de cuerpo y patas, bajo el cual se lee la palabra “PERRO”.

Sin embargo, dentro de estos dibujos y pinturas, destaca uno dedicado al Señor Xólotl, donde se hace referencia al papel que tenían los perros para ayudar a los hombres fallecidos a llegar al Mictlán. Allí se le llama al perro “Embajador de la República Universal de Xibalbá Mictlan, canciller y ministro Plenipotenciario”, haciendo referencia al inframundo maya que era regido por las divinidades de la muerte y la enfermedad: Hun Camé y Vucub Camé, así como, al reino de Mictlantecuhtli, dios de la muerte de la mitología nahua.

En dos hojas aparte, y como quinto espacio dedicado al perro, está otro apunte donde La Capulina, una de las perras de Frida Kahlo, es representada en varios bocetos.

Todas estas ilustraciones, como lo dijera Sarah M. Lowe, “trasmiten inmediatez de sensaciones de primera mano transcritas y plasmadas en el papel”[2], así como reflejan la dualidad de vida y muerte. La vida en un ritual de fertilidad que tiene como parte central a una perra xoloitzcuintle color bermejo y la muerte dónde “El señor Xólotl” es nombrado embajador del Mictlan, representante ante la pelona, una muerte “tan pelona como sus adorados perros itzcuintli”[3], como anotara Carlos Fuentes Macías, refiriéndose a Frida Kahlo Calderón, a aquella mujer que detenía todo con su presencia.

rayflome@gmail.com
Noviembre de 2013.


[1] KAHLO CALDERÓN, Frida.  El diario de Frida Kahlo: Un íntimo autorretrato. México, La  Vaca Independiente, 1995,  296 pp.
[2] Ibíd. p. 26
[3] Ibíd. p. 24