15 jul. 2015

XOCOLATL.


Por: Raymundo Flores Melo

De las obras dedicada al xoloitzcuintle existe una gran variedad, desde textos científicos hasta letras de canciones. Este año salió a la luz un libro infantil, editado por Artes de México y el Museo Dolores Olmedo, llamado Xocoltal. El xoloitzcuintle mexicano[1], de las argentinas  Agustina Tocalli-Beller (texto) e Inés Hüni (ilustraciones).

La historia versa sobre un pequeño xoloitzcuintle que se despide de su familia para ir a vivir al Museo Dolores Olmedo en la Ciudad de México . Xocolatl es un xolo orgulloso de su origen que se enfrenta a un medio hostil pero que hace todo lo posible por demostrar su estirpe. El resultado es el éxito en su objetivo: ser apreciado y reconocido por los mexicanos.

En Xocolatl vemos enlistadas las cualidades del xoloitzcuintle sin pelo: no alergias, no pulgas, entre otras, así como su relación con los pintores mexicanos Frida Kahlo y Diego Rivera, engalanando “la belleza del arte mexicano”[2].

De la historia hay varios puntos que comentar. Dirán que sólo es un libro para niños, sin embargo, por esto mismo, es importante señalar algunos datos:

1) Se habla de un programa de conservación para que el xoloitzcuintle resida en museos de sitio o zonas arqueológicas, suceso que no se ha producido en nuestro país. Donde así sucede es en el Perú desde el enero de 2001. En ese país,  por medio de una resolución del Instituto Nacional de Cultura, se dispone la ubicación de un perro pelón peruano en dichos lugares.

2) Se menciona al xoloitzcuintle como patrimonio nacional, cosa que legalmente, para nuestro pesar, tampoco ha ocurrido en México. En el Perú por medio de la ley 27537, del 22 de octubre de 2001, se le reconoce al perro pelón peruano la calidad de patrimonio nacional.

3) Se deja de lado, de manera tajante, la dualidad de la raza al decir: “Xocolatl creció fuerte, alegre, sano y calvo. Sí, tan calvo como sus padres, hermanos y como se esperaba[3]. Por tanto, el xoloitzcuintle con pelo no existe.

4) Menciona sólo una de las tres tallas de la raza: la mediana.

Las ilustraciones son atractivas, en ellas destacan los estereotipos en torno a lo mexicano, como son: las plantas de agave, los nopales y los cactus, además del tradicional papel picado y trozos del sarape de Saltillo. Igualmente, encontramos representada parte de la flora sudamericana.

No dejaremos de señalar la mención, dentro del texto, de una persona que ha sido importante en el bienestar de los xoloitzcuintles del Museo Dolores Olmedo: Felipe Nava, el atento cuidador de estos canes, quién además es el creador de un xolo de papel que adorna el colofón del libro.

Julio de 2015.


[1] TOCALLI-BELLER, Agustina e Inés Hüni. Xocolatl. El xoloitzcuintle mexicano. México, Artes de México-Museo Dolores Olmedo, 2015, 32 pp.
[2] Ibíd. pág. 24
[3] Ibíd. pág. 5

1 abr. 2015

PERRA VIDA.

Por: José Emilio Pacheco


Despreciamos al perro por dejarse
domesticar y ser obediente.
Llenamos de rencor el sustantivo perro
para insultarnos. Y una muerte indigna
es morir como un perro.

Sin embargo los perros miran y oyen
lo que no vemos ni escuchamos.
A falta de lenguaje
(o eso creemos)
poseen un don que ciertamente nos falta.
Y sin duda piensan y saben.

En consecuencia,
resulta muy probable que nos desprecien
por nuestra necesidad de buscar amos
y por nuestro voto de obediencia al más fuerte.


PACHECO, José Emilio. Nuevo álbum de zoología. MÉXICO, Era, 2013, p. 117

22 mar. 2015

XOLERÍAS.

Les presento una postal y tres separadores dedicados al xoloitzcuinte diseñados por la espléndida dibujante Flor Guga. 

Los dos primeros primeros trabajos están orientados al fomento de lectura (Xolo leo y me divierto), en tanto, que los dos siguientes tratan de ser un homenaje a los pintores Frida Kahlo (Xolo de mi corazón)  y Diego Rivera (Soy Xolero militante), impulsores de la raza xoloitzcuintle en nuestro país.

Espero que sean de su agrado.


Raymundo Flores Melo.
Postal: Xolo leo y me divierto

 Seprarador: Xolo leo y me divierto.

Separador: Xolo de mi corazón.

Separador: Soy xolero militante.